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02 Dic 2007 - 19:07:19
Triangulo de las Bermudas
Triángulo de las Bermudas
De Wikipedia, la enciclopedia libreSaltar a navegación, búsquedaEl Triángulo de las Bermudas", también conocido como el Triángulo del Diablo', es un área geográfica situada en el Océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale (Florida). Es famoso por sus supuestas actividades paranormales. El Triángulo de la Bermudas tiene forma de triangulo equilátero donde sus tres esquinas están definidas por las islas de Bermudas (una esquina) y Puerto Rico cerca de su ciudad importante San Juan (otra esquina), y Miami, Florida (una tercera esquina), dándole un área aproximada de 1.2 millones de km² (casi medio millón de millas cuadradas).Mapa del Triángulo de las Bermudas.Se ha afirmado que en este triángulo supuestamente se han producido numerosas desapariciones misteriosas de barcos, aviones y personas. El pretendido misterio fue publicitado especialmente por Charles Berlitz, autor del célebre libro El Triángulo de las Bermudas (1974).A pesar de las creencias populares, los Guardacostas de los Estados Unidos y otras fuentes citan estadísticas que indican que el número de incidentes que involucran aviones y buques perdidos no es mayor que en otra parte del mundo igual de transitada. Mientras que se ha demostrado que muchos de los supuestos misterios no eran tales al analizarlos con detalle, teniendo inexactitudes que circulan durante décadas, algunos todavía no tienen una explicación.En su libro El misterio del Triángulo de las Bermudas solucionado (1977), Larry Kusche demostró que muchos de los casos citados por los difusores del supuesto misterio ni siquiera existieron (presentaban números de vuelo falsos o de barcos inventados), y que la mayoría de las tragedias que sí ocurrieron se situaron fuera de los límites del "Triángulo" (ver enlace externo más abajo). El resto de los casos podía ser explicado en términos banales. Según Kusche, la credibilidad de Berlitz "es tan baja que virtualmente es inexistente. Si Berlitz informase de que un barco es rojo, las posibilidades de que fuera de otro color constituirían casi una certeza. Dice cosas que simplemente no son ciertas. Deja de lado el material que contradice su misterio". [1]Algunos de los casos informados por Berlitz y otros creadores del leyenda fueron los siguientes:Nombres de barcos: Rosalie, Mary Celeste, Atlanta, Freya, Cyclops (carguero con 308 hombres a bordo), Raifuku Maru, Cotopaxi, Stavenger, John and Mary, Angulo-Australian, Gloria Colite, Rubicon, Sandra, Connemara IV, Anita, etc.Nombres y tipos de aviones: Super Contellation, Martin Mariner, C-54, dos Turdor IV, DC-3, Globemaster, York, KB-50, etc.La Corriente del Golfo, un área con un tiempo bastante inestable, también pasa por el triángulo al abandonar el Caribe. La combinación de un denso tráfico marítimo y el tiempo tempestuoso hace inevitable que algunos barcos se adentren en tormentas y —raramente— se pierdan sin dejar rastro, especialmente antes del desarrollo de las telecomunicaciones, el radar y los satélites a finales del siglo XX
Triángulo de las Bermudas por Juan de la Torre 
Un triángulo legendario se puede dibujar en el Océano Atlántico si unimos con una línea recta las islas Bermudas, Puerto Rico y Fort Lauderdale. A lo largo de los años se han ido produciendo informes que detallaban la desaparición misteriosa de navíos, personas y aeroplanos al adentrarse en esta zona cargada de mitos y leyendas. 
No es de extrañar que adquiriera pronto el nombre del “Triángulo del Diablo”, basado en la superstición de que el mismo Diablo se encontraba oculto en esta localidad engullendo con deleite a los viajeros cansados y perdidos que se adentraban en sus dominios... ¿realmente era una manifestación maléfica la que captura todo lo que pasa por sus proximidades?, ¿estamos ante nuevos casos de abducciones extraterrestres?, ¿se trata de un vórtice místico que nos traslada a otra dimensión?, ¿o simplemente aquellos que no deseaban ser encontrados huían en busca de las cálidas aguas caribeñas en busca del olvido aprovechándose del mito?. 
Desde el punto de vista periodístico, la leyenda del triángulo misterioso nació de forma oficial el 16 de septiembre de 1950, cuando la Asociación de Prensa Asociada envió al reportero E.V.W. Jones para informar de las misteriosas desapariciones de naves y aviones entre la costa de Florida y las Islas Bermudas. Dos años después este artículo, aparecido en la revista Destiny sería corroborado por otro de George X. Sand en el que se informaba de una “serie de extrañas desapariciones marinas sin dejar rastro alguno durante los últimos años en un triángulo acuoso limitado aproximadamente por Florida, las Bermudas y Puerto Rico”. 
Ante tal misterio, es lógico que diversos autores pretendiesen ofrecer sus visiones particulares sobre los acontecimientos. Así, M.K. Jessup escribió sobre ellas y ofreció la primera interpretación basada en la idea de que inteligencias extraterrestres se podían encontrar tras los acontecimientos en el libro “The Case for the UFO”. También se hico eco de las sobrecogedoras noticias Donald E. Kyhoe, en su obra “The Flying Saucer Conspiracy” (“La conspiración de los platillos volantes” de 1955). Por otro lado, Frank Edwards (en “Stranger Than Science”) coincide con los anteriores en la idea de que civilizaciones extraterrestres podían tener un lugar de reunión local en el triángulo. Finalmente fue Vicent H. Gaddis quien propuso la denominación que ha llegado hasta nosotros en su obra “El Triángulo de las Bermudas”. 

Al margen de que no existe ningún testimonio ni indicios sólidos que animen a pensar sobre supuestas civilizaciones extraterrestres situadas precisamente en esa zona geográfica, a lo largo de los años se han escrito infinidad de artículos, libros, series de televisión, películas basadas en el misterio y explotando generalmente un punto de vista bastante sensacionalista. 

Si nos centramos en la estadística, podemos afirmar que a lo largo del último siglo se ha documentado la desaparición de unas mil personas en el Triángulo. Puestos a realizar un examen concienzudo de los datos, muchas de ellas se transforman en meras leyendas, sin visos de verosimilitud, pero siempre quedan ejemplos para la incógnita. 
Las primeras menciones a problemas de navegación en esta zona del mundo se remontan a las expediciones de Cristobal Colón. Mucha de la información que sobre sus viajes nos ha llegado se remite directamente a los diarios que redactaba informando de los acontecimientos acaecidos durante sus travesías. Sus primeras dificultades tuvieron lugar al llegar al Mar de los Sargazos, donde la tripulación fue defraudada en varias ocasiones ante la esperanza de encontrar tierra firme al avistar algas marinas y pájaros sobrevolando los navíos, cosa que posteriormente no corría. Naturalmente todo esto puede ser explicado racionalmente alegando las fuertes corrientes marinas y climatología adversa de la zona, y la precariedad de los sistemas de navegación de aquellos momentos.
También resulta curioso que Colón informase de la caída de meteoros, descritos por él mismo como “pelotas luminosas que bajaban desde el cielo”. Durante sus viajes por el Mar Caribe también describieron bailes de luces en el horizonte... ¿podría tratarse de fenómenos atmosféricos? 

A lo largo de los años, se ha notificado la desaparición de hasta cien naves y aeronaves en las Bermudas, entre ellas:

- La del navío Mary Celeste el 1872.

- El 1947 se perdió contacto de forma definitiva con un C-45 Superfort del ejército norteamericano a 100 millas de las islas Bermudas.

- El año 1948, de un cuatrimotor Tudor IV civil con 31 pasajeros a bordo.

- El mismo año, un DC-3 fue perdido con 32 pasajeros y toda su tripulación.

- El 1949 desapareció el segundo avión Tudor IV.

- El 1950 barco americano S.S. Sandra (de 350 pies) se perdió sin dejar rastro.

- El 1952 el avión de transporte de pasajeros británico York desapareció con sus 33 pasajeros.

- El navío de la armada norteamericana Constelation, el 1954, con sus 42 tripulantes.

- Dos años después, el hidroavión Martín P5M, con 10 tripulantes a bordo.

- El 1963, el barco Reina del Sulpher, también sin dejar rastro.

- El 1967, el carguero militar YC-122.

- El 1970, el fletador francés Milton latrides. 

- El 1972, el barco alemán Anita (de 20.000 toneladas), con 32 tripulantes. 

- El 1997, desaparecieron todos los pasajeros de un yate alemán. 
 
Otros autores opinan que en la zona del Triángulo de las Bermudas se encuentra alojada la mítica ciudad perdida de la Atlántida. Naturalmente nunca se han extraído evidencias que demuestren esas teorías.

A la hora de la verdad, ninguna explicación es determinante, ni está corroborada por pruebas suficientes, imprescindibles si queremos llevar a cabo un análisis serio y científico del misterio. Sigue resultando escalofriante la coincidencia de desapariciones en una determinada zona del mundo, siempre sin rastros. El único argumento que nos queda es que tal vez, a pesar de prepotencia que han dado al hombre los descubrimientos científicos y técnicos, y el alto grado de conocimiento que ha llegado a adquirir sobre el mundo que nos rodea, existen misterios que la naturaleza se resiste a desvelar. Este y otros pueden servir advertencia e inspirar temor en el corazón de los hombres, pero también puede animarlos a seguir indagando en busca de la verdad.

En próximas ediciones seguiremos investigando la verdad oculta tras las aguas del océano atlántico
El 11 de junio de 1998, el vuelo 1844 de la US Airways con destino a Filadelfia desde San Juan de Puerto Rico, se encontró con una turbulencia considerable en pleno vuelo: una perturbación lo suficientemente fuerte como para suspender el servicio de bebidas y comida inmediatamente. El capitán se disculpó profusamente con los pasajeros, indicando que el aparato se encontraba "fuera del alcance de cualquier radar basado en tierra" y por consiguiente, no podía solicitar el cambio a una menor elevación. Mientras que el Boeing 737 seguía siendo juguete de las corrientes de aire, algunos pasajeros comentaron abiertamente sobre el Triángulo de las Bermudas, omitiendo las consecuencias sufridas por los aviones que entran en dicha zona. Después de varias horas, la turbulencia se redujo y el avión llegó a su destino sin percances. La turbulencia y los bolsones de aire pueden resultar atemorizantes, pero los viajes que parecen carecer de incidentes pueden ser igual de espeluznantes, como veremos a continuación:

 

  El ejemplar de la revista Pursuit de julio de 1973 incluyó un caso bastante dramático narrado por Robert J. Durant, conocido por sus pesquisas ufológicas. Durant entrevistó a un piloto que volaba el trayecto entre la ciudad de Nueva York y San Juan de manera rutinaria, acostumbrado a los disturbios que suelen producirse en la zona y que en ocasiones han sido lo suficientemente fuertes como para arrojar a los pasajeros de un lado de la cabina al otro. En este caso, el piloto dijo que sus oficiales y la tripulación habían comentado sobre la tranquilidad del vuelo. Pero poco después de haberse producido el comentario, destellos de electricidad estática de color violáceo
El pasajero promedio con la suerte de conseguir un asiento de ventanilla en un vuelo comercial apiñado tiene a veces más cosas que ver por la ventana que los cielos de color azul irreal y nubes blancas que se extienden hasta el infinito.

 


luigi13 · 133 vistas · 0 comentarios

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http://lucho.mejoresblog.com/L12-b1/Triangulo-de-las-Bermudas-b1-p13.htm

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